Vicente Juan Masip (Fuente la Higuera, Valencia, hacia 1507 — Bocairent, 1579), conocido como Juan de Juanes, aprendió el oficio con su padre, Vicente Masip, y llevó la pintura valenciana del gótico final a un Renacimiento pleno.
Su modelo es Rafael, al que conoció por estampas y probablemente por un viaje a Italia: figuras de dibujo redondeado, colores claros y composiciones ordenadas y serenas. Trabajó casi solo para la Iglesia y para los gremios valencianos, y fue el pintor que fijó las imágenes devocionales que Valencia siguió usando durante siglos.
Su obra más conocida es La Última Cena (hacia 1562), hoy en el Museo del Prado, donde el cáliz que hay sobre la mesa es el Santo Cáliz que se venera en la catedral de Valencia: lo pintó del natural. Del Prado es también su Salvador, un busto de Cristo con la hostia en la mano que se convirtió en la estampa más repetida de la devoción española.
Sus fondos de oro y sus carnaciones claras piden una impresión que no vire a amarillo. Ajustamos ese equilibrio antes de tirar sobre lienzo de algodón y montamos cada cuadro a mano en nuestro taller.