Henry Scott Tuke (York, 1858 — Falmouth, 1929) era hijo de un médico cuáquero y se formó en la Slade School de Londres y en París. En 1885 se instaló en Falmouth, en Cornualles, y ya no se movió de allí.
Su asunto es la luz del sol sobre la piel y sobre el agua. Pintaba a chicos del puerto bañándose y a pescadores en la playa, muchas veces desde una vieja barcaza fondeada que usaba como estudio flotante, para tener el reflejo a la altura de los ojos. August Blue (1893), comprado para la Tate al año siguiente, es el cuadro que lo consagró; Ruby, Gold and Malachite (1902) está en la Guildhall Art Gallery de Londres.
Fue miembro de la Royal Academy y también un pintor de barcos muy solicitado, con centenares de acuarelas de veleros. Su obra pasó décadas fuera de las salas y volvió a interesar a partir de los años ochenta.
Su asunto real es el azul del mar contra el tono de la piel al sol, dos zonas que se contaminan con facilidad en una mala impresión. Ajustamos ese equilibrio sobre lienzo de algodón y montamos el bastidor a mano.