Piero della Francesca (Borgo San Sepolcro, hacia 1415-1492) fue pintor y matemático a partes iguales, y no separaba las dos cosas. Escribió tres tratados, entre ellos De prospectiva pingendi, el primer manual de perspectiva escrito por un pintor en ejercicio.
Su obra mayor son los frescos de la Leyenda de la Vera Cruz en la iglesia de San Francisco de Arezzo, pintados a lo largo de los años cincuenta del siglo XV, con una luz quieta y figuras que parecen pesar. En Urbino trabajó para Federico de Montefeltro: el Díptico de los duques de Urbino, en los Uffizi, es el doble perfil más famoso del Renacimiento, y La flagelación de Cristo sigue discutiéndose hoy por lo que significa.
La Madonna del parto se conserva todavía en Monterchi, el pueblo de su madre. Según Vasari perdió la vista al final de su vida y dejó de pintar; se le olvidó durante siglos y no volvió a considerarse un maestro de primera fila hasta el XX.
Su color es claro, mate y de contrastes bajos, muy fácil de saturar de más. Imprimimos con perfil suave sobre lienzo de algodón, que recuerda el mate del fresco, y montamos cada cuadro a mano.