Katsushika Hokusai (Edo, actual Tokio, 1760-1849) cambió de nombre más de treinta veces a lo largo de su vida, cada vez que sentía que empezaba una etapa nueva. A los setenta y cinco escribió que nada de lo que había hecho antes de los setenta valía la pena y que, si llegaba a los ciento diez, cada punto y cada línea suyos estarían vivos.
Hacia 1830, ya cumplidos los setenta, publicó las Treinta y seis vistas del monte Fuji, la serie de estampas que contiene La gran ola de Kanagawa. Son grabados en madera a color, pensados para venderse baratos, y acabaron siendo la puerta por la que el arte japonés entró en Europa: Monet, Van Gogh y Degas coleccionaron estampas como estas.
Publicó además los quince volúmenes de la Manga, miles de dibujos de gente, animales, oficios y monstruos.
El ukiyo-e se basa en contornos limpios y planos de color sin degradado. El lienzo de algodón los recoge bien y da un acabado mate que respeta el original; montamos cada pieza a mano en nuestro taller.